GRANDES JUGADORES DE RULETA
La ruleta es uno de los juegos más clásicos y populares que podemos encontrar en un casino. Infinidad de jugadores prueban a diario su suerte en este juego, pensando muchos de ellos que su premio se corresponderá con su suerte. Y posiblemente sea así, pues es una de las variedades en la que más influye el azar, pero unos pocos jugadores se plantearon idear una estrategia para encarar a la ruleta consiguiendo verdaderos resultados. Estos son algunos de ellos;
Norman Leigh
Leigh nació en Londres en 1928. Tras una temporada en el ejército, volvió a su ciudad donde entró a formar parte del negocio de su padre, un hotel. En la capital británica tuvo sus primeros contactos con la ruleta, interesándose especialmente a partir del año 1955, en el que empezó a estudiar su mecanismo y sistemas de probabilidades. Diez años después reclutó a doce jugadores más con una sencilla misión; mediante el estudio de la ruleta, pretendían hacer saltar la banca de cuantos casinos visitaran.

Con su equipo, empezó a operar en los casinos de Francia, a cuyos propietarios no se les escapó que aquel grupo de británicos estaban causando estragos en sus arcas. Por ello, y aunque no podían demostrar las trampas de Leigh y su equipo, los explusaron para siempre de cualquier casino francés. Pero el líder de este grupo, haciendo gala de un fino humor inglés, decidió publicar su método en un libro, Trece contra la banca, para que cualquier persona pudiera hacer lo que a él le prohibían. Lejos de enemistarse con el país galo, Leigh decidió residir allí, dando rienda suelta a otras dos de sus pasiones la filosofía y la historia francesa.
Ashley Revell
Este londinense nacido en 1972 protagonizó una de las tiradas más arriesgadas que se recuerdan. A la edad de 32 años, y tras algún apuro económico, decidió vender todas sus pertenencias y jugarselas a una sola tirada en la ruleta del Hotel Plaza de Las Vegas. Allí se plantó con un smoking alquilado, pues había empeñado hasta su propia ropa, y algunos de sus familiares y amigos, que parecían estar más nerviosos ante su hazaña que él.
Revell había reunido 135,300 dólares y había decidido jugárselo en una única tirada, apostando todo al rojo. Tras unas interminables vueltas a la ruleta, la bola acabó en el 7 rojo, duplicando su dinero y convirtiendo una más que posible catástrofe en una noche de alegría. La dirección del casino le invitó a volver a probar, pero Revell declinó la oferta; “ Creo que me ha gustado como para hacerlo otra vez, pero se acabó.”

La historia de Revell fue narrada en la miniserie “Doble o nada”, de la cadena británica Sky One.
El Clan Pelayo
El patriarca de la española familia Pelayo tuvo una idea; examinando durante cientos de jugadas una misma ruleta, un buen observador podría dilucidar qué números son los más comunes en salir, basándose en detalles inapreciables para el ojo inexperto como el tamaño de los casilleros donde van a parar las bolas, las imperfecciones de la ruleta o los abombamientos de la misma.

Lejos de guardar su secreto, el patriarca lo compartió con toda su familia y mejores amigos, formando un grupo de jugadores que actuaban como uno solo. Una vez elegido el casino se hacían turnos para observar el comportamiento de las ruletas, teniendo absolutamente prohibido los miembros del clan jugar una sola ficha hasta que se sacaran conclusiones. Un trabajo tediosos que a veces podía durar semanas, y que acaba en un fin de semana donde se pasaba a la acción, y se atacaba sistemáticamente a las ruletas que presentaban fallos que se podían explotar.
A principios de los años 90 se calculaba que el clan había sacado 250 millones de las antiguas pesetas de casinos de todo el mundo, entre los que se encontraban los de Madrid, Barcelona, Amsterdam o los del Strip de Las Vegas. Cuando uno de estos casinos vetaba la entrada a los Pelayo, estos se encaminaban hacia el siguiente sin importar en qué parte del mundo estuviera; el dinero no era problema.